Jóvenes, tecnologías y violencia

Con frecuencia surgen noticias acerca de atrocidades cometidas por personas jóvenes que incluyen el componente adicional del uso de tecnologías de la información y la comunicación como herramienta para perpetrar la fechoría o como medio para difundir a los cuatro vientos los efectos de su hazaña.

En estos casos hay que afinar en la comprensión de las informaciones para saber cuál es la noticia importante: si la fechoría en sí misma o el uso de tecnologías como el móvil, internet, etc. Si unos jóvenes deciden suicidarse conjuntamente, en los tiulares aparace que quedaron a través de Internet. Si unas chicas deciden iniciar una suicida carrera hacia el adelgazamiento extremo, la noticia incluye la referencia expresa al uso de páginas web como medio de animar estas competiciones. Cuando dos grupos de jóvenes se citan en un parque para pelear, parece que la notica sea que se han citado por medio de mensajes de texto.

Escandaliza el uso de tecnologías en el proceso violento y parece relegado al  olvido el hecho evidente de unos comprtamientos agresivos, unas manifestaciones de ira, violencia, intolerancia, cuyos gérmenes no pueden estar en las máquinas, porque tienen un fuerte componente humano: pobreza, desigualdad, falta de referencias morales, ausencia de límites en los procesos educativos desde la más tierna infancia, intolerancia ante la frustración,.... Las máquinas pueden introducir un elemento desconcertante a los ojos de muchos adultos que no acaban de comprender los mecanismos tecnológicos que manejan sus hijos. Tabmien es cierto que pueden suponer un efecto multiplicador del hecho violento a causa de  su potente capacidad de difusión, pero no creo que pueda afirmarse que son las causantes de los brotes de violencia que protagonizan jóvenes y no tan jóvenes.