"Si no quieres que alguien encuentre algo en Internet, no lo pongas ahí"

Así de contundente es la afirmación que podemos encontrar en un guía dirigida a los periodistas de The Washington Post. Se trata de un documento de uso interno en el que se les advierte de las características especiales de la publicación de escritos en redes sociales como Facebook o Twitter. El diario español Público se hace de las recomendaciones de sus colegas americanos y resalta especialmente la importancia que se da a la presencia en Internet de comentarios particulares realizados por personas a modo personal, pero cuya profesión es el periodismo. Cualquier nota publicada en Internet adquiere la condición de pública, aunque se haga en contextos restringidos. Por eso la guía concluye que ningún periodista puede renunciar a su profesión y manifestar opiniones diferentes a la línea editorial del medio en el que trabaja, ya que estas reflexiones adquieren carácter público en cuanto se cuelgan en la red..

Puede que las preocupaciones de los periodistas resulten lejanas a nuestra realidad, pero la guía nos vuelve a plantear la eterna cuestión de la privacidad en la red y de si es posible o no controlar el acceso a determinados contenidos. En este sentido la recomendación del periódico norteamericano no puede ser más contundente:


"Ten en cuenta que lo que escribes en una red social puede ser visto por cualquiera, aunque se trate de una cuenta personal con restricciones. Es imposible controlar el acceso a la información online"